Lleno de gatos

12 de febrero de 2020 at 12:33
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Source@Wikimedia commons

El año 2020 es el de la rata del zodíaco chino. La rata es el primero de los doce animales, que son rata, buey, tigre, conejo, dragón, serpiente, caballo, oveja, mono, gallo, perro y jabalí.

La tradición dice que un día Dios dijo a los animales que los primeros doce animales que llegaran el día 1 de enero serían representantes de cada año, por orden y de forma cíclica. El buey salió temprano porque anda lento. La rata se aprovechó del buey y viajó cómodamente encima de él. Cuando llegaban donde estaba Dios, bajó delante del buey: por eso es el primer animal. Además, engañó al gato diciéndole que el día en que tenían que presentarse ante Dios era el 2 de enero. Por este motivo, todavía hoy el gato persigue a la rata.

Los gatos han estado de moda los últimos años en Japón. Se ha usado la palabra nekonomics (Nekonomikusu ネコノミクス) para referirse al efecto económico que aporta la industria de gatos; la palabra se creó a partir de abenomics, la política económica impulsada por el primer ministro, Shinzô Abe.

Se pregunta por qué el gato no es uno de los animales del zodíaco. Debe de ser porque el gato es un animal muy familiar y presente en Japón. Yo personalmente vivo en un piso muy pequeño como ‘la frente del gato’ (neko no hitai, 猫の額). Ahora que se acerca fin de mes, me toca ahorrar y mi comida es la ‘comida de gato’ (nekomanma, 猫飯). Es muy fácil de preparar, pongo un poco de bonito seco, katsuobushi, y salsa de soja sobre el arroz blanco. Pero no puedo comerlo si está muy caliente porque tengo ‘la lengua de gato’ (nekojita, 猫舌). Después de prepararlo, hay que guardar el katsuobushi dentro del cajón, si no mi gato se lo comería. ‘El katsuobushi para el gato’ (Neko ni katsuobushi, 猫に鰹節), es muy peligroso, no me puedo olvidar. Ay, tengo hambre, quiero irme a casa. Ahora escribo esto en la oficina donde ‘no hay ni un gatito’ (Neko no ko ippiki inai 猫の子一匹いない), todo el mundo se ha ido ya. Hoy Enric me ha pedido que hiciera un trabajo suyo con ‘voz de gato acariciado’ (nekonadegoe, 猫なで声). Le he dicho que sí, pero no tendría que haberlo aceptado, porque ya tenía muchísimo trabajo y quiero que ‘los gatos me echen una mano’ (neko no te mo karitai 猫の手も借りたい)… Me hago un café y continuaré un poco más. Ostras, ¡a alguien se le ha caído un billete de 20 euros! ¿Hago ‘caca de gato’ (nekobaba, 猫糞) y me lo quedo a escondidas?

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